A la hora de desarrollar fuerza, músculo o incluso mejorar el estado físico general, la forma en que estructuras tus entrenamientos importa tanto como lo que haces. Uno de los aspectos más pasados por alto en el diseño de entrenamientos es el orden en que entrenas tus grupos musculares. Entrenar de forma más inteligente, siguiendo el orden de entrenamiento correcto, puede conducir a una mejor activación muscular, una mejor recuperación y un progreso más rápido.
Por qué importa el orden del entrenamiento
Piensa en tus niveles de energía al principio de una sesión: fresco, concentrado y listo para esforzarte. Ahí es cuando quieres atacar los grupos musculares más grandes y exigentes. Si fatigas primero los músculos más pequeños (como los bíceps o los hombros), te arriesgas a comprometer tu rendimiento en levantamientos compuestos como sentadillas o press de banca. El orden que sigues asegura que le des a tus músculos la atención y la intensidad que merecen.
Mejor orden para entrenar grupos musculares
Aquí tienes una secuencia ampliamente recomendada para el entrenamiento de resistencia, especialmente si estás haciendo una división de cuerpo completo o de parte superior/inferior del cuerpo:
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Piernas (cuádriceps, isquiotibiales, glúteos)
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Espalda (dorsales, trapecios)
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Pecho (pectorales)
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Hombros (deltoides)
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Brazos (bíceps, tríceps)
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Core (abdominales, oblicuos)
Desglosémoslo más a fondo:
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Entrena primero los grupos musculares grandes. Las piernas, la espalda y el pecho requieren la mayor cantidad de energía y activan múltiples articulaciones.
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Continúa con los grupos musculares medianos. Los hombros y los brazos asisten en muchos movimientos compuestos, por lo que es más eficiente entrenarlos después de los levantamientos principales.
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Termina con el core. Los abdominales a menudo se activan durante los movimientos compuestos. Entrenarlos al final asegura que no estén demasiado fatigados para soportar otros ejercicios de forma segura.
Ejemplo de orden de entrenamiento para la parte superior del cuerpo
Si estás haciendo un día enfocado en la parte superior del cuerpo, sigue este orden:
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Espalda (ej. dominadas, remos)
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Pecho (ej. press de banca, flexiones)
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Hombros (ej. press de hombros)
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Brazos (curls de bíceps, fondos de tríceps)
Esto no solo maximiza la producción de fuerza, sino que también ayuda a evitar la fatiga prematura en los músculos estabilizadores más pequeños.
Mi experiencia con el orden del entrenamiento
Una vez tuve dificultades para desarrollar mi pecho a pesar de un entrenamiento constante. Me di cuenta de que había estado trabajando los brazos antes que el pecho, dejando mis tríceps demasiado cansados para empujar eficazmente durante el press de banca. Una vez que invertí el orden, entrenando el pecho primero y los brazos al final, mi fuerza y desarrollo finalmente despegaron. Es un cambio simple, pero el impacto fue significativo.
¿Qué pasa si tienes poco tiempo?
Si estás haciendo una sesión rápida, prioriza los levantamientos compuestos que trabajan múltiples grupos musculares a la vez, como sentadillas, peso muerto o remos. Seguirás obteniendo excelentes resultados incluso con menos ejercicios, siempre y cuando el orden respete la jerarquía de demanda de energía de tu cuerpo.
Consejos finales sobre la secuencia de ejercicios
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Calienta con movimientos dinámicos antes de levantar pesas.
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Comienza con ejercicios compuestos multiarticulares (ej. peso muerto, press de banca).
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Sigue con ejercicios de aislamiento monoarticulares (ej. curl de piernas, curl de bíceps).
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Alterna entre movimientos de empuje y tirón para evitar el agotamiento.






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