Hay un momento en la vida de todos en el que surge la pregunta: "¿Debería empezar a hacer ejercicio?" Tal vez sea después de subir un tramo de escaleras y sentirse sin aliento. Tal vez sea mirarse en el espejo. O tal vez sea simplemente el deseo de sentirse mejor con el propio cuerpo. Sea lo que sea lo que despierte la idea, la pregunta se convierte rápidamente en cuándo: ¿cuándo deberías empezar a hacer ejercicio?
La respuesta es simple: empieza ahora, o tan pronto como estés listo para comprometerte con la constancia, no con la perfección.
No hay un momento perfecto, solo un punto de partida
La gente a menudo espera el "momento perfecto": después de unas vacaciones, cuando el trabajo disminuye o cuando se sienten más motivados. ¿La verdad? Ese momento perfecto rara vez llega. La vida siempre estará ocupada. En lugar de esperar, el mejor enfoque es empezar con lo que puedas, donde estés, con lo que tengas.
¿Cuándo puedes empezar a hacer ejercicio?
Para la mayoría de las personas, la capacidad de empezar es ahora mismo. A menos que te estés recuperando de una lesión o estés bajo supervisión médica, la actividad física suave como caminar, estirarse o movimientos con el peso corporal puede comenzar hoy. Incluso cinco minutos cuentan. La clave es construir el hábito, no agotarse en la primera semana.
Si acabas de someterte a una cirugía, has tenido una afección médica o acabas de dar a luz, consulta primero a tu médico. Pero para la persona promedio, ¿qué? No hay ningún portero que te detenga.
¿Qué se considera "hacer ejercicio"?
Ir a hacer ejercicio no significa correr maratones o levantar pesas (a menos que eso sea lo tuyo). Significa moverse con intención. Una caminata rápida, 10 minutos de yoga, sentadillas con el peso corporal mientras ves la televisión, todo cuenta.
No subestimes las pequeñas acciones. Generan impulso. Y una vez que estás en marcha, es más fácil mantenerse en movimiento.
Nota personal: Mi “demasiado tarde” fue justo a tiempo
No empecé a levantar pesas en serio hasta los 30 años. Me había pasado años diciéndome que no estaba "hecho para eso", o que ya era "demasiado tarde". Mi único objetivo era sentirme más fuerte para la vida diaria. Así que empecé poco a poco: entrenamientos de 20 minutos, tres veces por semana.
Pasaron dos cosas: Primero, empecé a sentir más energía. Luego, empecé a querer más: más fuerza, más movimiento, más progreso. Ese efecto de bola de nieve no provino de esperar hasta estar listo. Vino de empezar mientras aún tenía dudas.
Reflexiones finales: Empieza ahora, empieza poco a poco, sé constante
Si te preguntas cuándo empezar a hacer ejercicio, la mejor respuesta es: tan pronto como estés dispuesto a empezar a moverte con regularidad. No necesitas una membresía de gimnasio, equipo elegante o el atuendo perfecto.
Solo tienes que empezar —hoy, mañana o este fin de semana— y tomar esa decisión de nuevo al día siguiente.






Dejar un comentario
Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.